Conversaciones
— Deberías marcharte a tu casa, ya es muy tarde para ti — Me dijo después de unos segundos de silencio parcial, me equilibre de nuevo en el planeta tierra. — Somos diferentes, ¿no? — Interrogue de la nada — Pero hasta en un rompe cabezas tienes que acomodar las piezas un tanto distinto para que logren encajar. Ojala tengamos una linda amistad — Replique para finalizar.
Los intensos rayos solares traspasaban las cortinas de la gran ventana de mi habitación a consecuencia de ello desperté mareada. Me levante con pereza a abrir las ventanas, el sol parecía más intenso que otras veces y también más hermoso.
Aun permaneciendo al lado de la ventana eche un vistazo al reloj en la pared, "9:30" tenía permiso para llegar tarde a la preparatoria puesto que no conté con las primeras dos clases.
Desde ese angulo contemple a los niños que vivían en la colonia jugar delante de mi casa, mis vecinitos parecían muy contentos. ¡Que lindo despertar con tan bonita impresión de la vida! la inocencia de los niños que son felices con una simple pelota de fútbol. Sorprendentemente me percate de que Andrew igualmente jugaba, acompañándolos en sus juegos con una sonrisa que no se desvanecía, aparentaba mucha alegría, jamás hubiera imaginado encontrarme con esa imagen.
Me arregle lo suficiente para un nuevo día, emplee mi rutina mañanera.
Me marche con discreción de mi hogar... cerré el portón extenso de la misma produciendo un ruido escandaloso que atrajo la atención de los niños y del mismo Jake el cual ya se encontraba únicamente observando a los pequeños jugar.Sentí su penetrante mirada sobre mi, a lo que sólo me pude sentar a su lado. — ¿Cómo amaneciste? — Le pregunte con una leve sonrisa — Igual que siempre, ¿y tu? — Me contesto cortante — Muy bien — Respondí. Luego de un silencio imponente me anime a preguntar para crear una pequeña conversación — Por lo menos, ¿el sol si te gusta?.
— De hecho, me molesta. Nada más es un circulo cegador que aturde.
— ¿Hay algo que no te molesta? — Cuestione. Jake me lanzo una mirada asesina e hizo una mueca de enfado a lo cual me limite a reír, su expresión fue chistosa.
— ¡Vamos! ¡Sonreír no es tan difícil y es gratis! — Exclame animada haciendo que me mirara de nuevo. Sonreí ampliamente mostrando mis dientes para ejemplificar, Jake finalmente sonrió sin querer.
Se levantó de la vereda dándome su mano para que me incorporara, una acción amable me extraño de su parte, su mano estaba muy suave. La tome de una forma cordial.
Con habilidad tomo su mochila, metió sus manos en los bolsillos delanteros de sus Jeans y empezó a caminar con suma tranquilidad hacía adelante — A ese paso llega primero una tortuga que tu — Clame traviesa. Lo seguí pues probablemente iba al Instituto
— Lo mejor esque no estoy en una competencia con ninguna tortuga.— ¿Qué no tienes sentido del humor? ¡Relájate!— Siempre estoy relajado.— No se nota mucho — Prorrumpí sacando la lengua juguetona — ¡Hey! ¿Te gusta correr? — Pregunte trotando — No — Contesto con sequedad — ¡Aish! ¡Ya lo imaginaba! — Declare. — Hablas demasiado — Exclamo con el enfado de siempre.
Así consecutivamente seguimos caminando las 6 cuadras que debíamos recorrer para llegar a nuestra meta. Andrew de repente reía ante mis comentarios, no era como si muriera por hacerlo reír no obstante, si quería que fuéramos buenos amigos por un motivo del cual no había hecho completa conciencia. Al llegar, unas chicas nos veían mucho - sobre todo a mi - seguramente era ya que llegue con su amor platónico. — ¡Eres un galanazo! cuando te estableces en cierto lugar atraes muchas miradas femeninas — Emití levantando mis cejas y con una extensa sonrisa, el no me dejo nada y siguió caminando dejándome atrás.
— ¡Jane! ¡Jane! — Me hablo una voz de mujer haciéndome volver drásticamente a la realidad. Me estaba quedando prácticamente dormida en pleno laboratorio. Se trataba de la única compañera con la que hablaba en toda la escuela en pocas ocasiones...Marie, - ella era rubia y muy bonita -. — ¿Si? — Pregunte adormilada — Estas durmiéndote ¿qué te sucede? ¿te sientes bien? ¿quieres que llame a alguien? — Me bombardeo en tantas preguntas que me desoriente en mayor grado — No, no. Así estoy bien — Le dije sin el control total de mis palabras — ¿Qué a ocurrido en tu vida? ¿Has hablado con Andrew? — Me interrogó acomodándose derecha en el banco donde se encontraba — Si — Conteste sin entender el por qué de su cuestionamiento, ella me miro de una forma que no pude traducir — Es lindo por dentro — Confesé — ¡Oh! — Fue lo que alcanzo a pronunciar segundos antes de que entrara el profesor de química.
Voltee mi vista a otro lado sin prestar atención a la clase, pude mirar a Jake de lo más normal sentado con su bata de laboratorio para nada arrugada. Pude darme cuenta de como unas chicas al rededor de su mesa lo miraban derritiéndose, ni siquiera el sol lograba causar tanto desvarió en ellas. El parecía incomodo; ¡Y cómo no habría de estarlo!.
— ¡Hey! ¡Jake! — Grite en llamado a mi compañero corriendo tras el - Transitaba con su motocicleta -, Andrew se detuvo luego de unos minutos, al pararse mi respiración resonaba en medio de la calle, sería de ciegos no darse cuenta lo agitada que me encontraba, me miro con seriedad sin pronunciar palabra — Estuve pensando....¿qué tal si caminamos por allí para conocernos mejor? ¡Vamos! eres mi único amigo — Dije jalándolo del brazo con cara de suplica — ¿Amigos? — Cuestiono sin entender — Bien, solo dejare la moto en mi casa...no tardo — Exclamo.
Se levantó de la vereda dándome su mano para que me incorporara, una acción amable me extraño de su parte, su mano estaba muy suave. La tome de una forma cordial.
Con habilidad tomo su mochila, metió sus manos en los bolsillos delanteros de sus Jeans y empezó a caminar con suma tranquilidad hacía adelante — A ese paso llega primero una tortuga que tu — Clame traviesa. Lo seguí pues probablemente iba al Instituto
— Lo mejor esque no estoy en una competencia con ninguna tortuga.— ¿Qué no tienes sentido del humor? ¡Relájate!— Siempre estoy relajado.— No se nota mucho — Prorrumpí sacando la lengua juguetona — ¡Hey! ¿Te gusta correr? — Pregunte trotando — No — Contesto con sequedad — ¡Aish! ¡Ya lo imaginaba! — Declare. — Hablas demasiado — Exclamo con el enfado de siempre.
Así consecutivamente seguimos caminando las 6 cuadras que debíamos recorrer para llegar a nuestra meta. Andrew de repente reía ante mis comentarios, no era como si muriera por hacerlo reír no obstante, si quería que fuéramos buenos amigos por un motivo del cual no había hecho completa conciencia. Al llegar, unas chicas nos veían mucho - sobre todo a mi - seguramente era ya que llegue con su amor platónico. — ¡Eres un galanazo! cuando te estableces en cierto lugar atraes muchas miradas femeninas — Emití levantando mis cejas y con una extensa sonrisa, el no me dejo nada y siguió caminando dejándome atrás.
— ¡Jane! ¡Jane! — Me hablo una voz de mujer haciéndome volver drásticamente a la realidad. Me estaba quedando prácticamente dormida en pleno laboratorio. Se trataba de la única compañera con la que hablaba en toda la escuela en pocas ocasiones...Marie, - ella era rubia y muy bonita -. — ¿Si? — Pregunte adormilada — Estas durmiéndote ¿qué te sucede? ¿te sientes bien? ¿quieres que llame a alguien? — Me bombardeo en tantas preguntas que me desoriente en mayor grado — No, no. Así estoy bien — Le dije sin el control total de mis palabras — ¿Qué a ocurrido en tu vida? ¿Has hablado con Andrew? — Me interrogó acomodándose derecha en el banco donde se encontraba — Si — Conteste sin entender el por qué de su cuestionamiento, ella me miro de una forma que no pude traducir — Es lindo por dentro — Confesé — ¡Oh! — Fue lo que alcanzo a pronunciar segundos antes de que entrara el profesor de química.
Voltee mi vista a otro lado sin prestar atención a la clase, pude mirar a Jake de lo más normal sentado con su bata de laboratorio para nada arrugada. Pude darme cuenta de como unas chicas al rededor de su mesa lo miraban derritiéndose, ni siquiera el sol lograba causar tanto desvarió en ellas. El parecía incomodo; ¡Y cómo no habría de estarlo!.
— ¡Hey! ¡Jake! — Grite en llamado a mi compañero corriendo tras el - Transitaba con su motocicleta -, Andrew se detuvo luego de unos minutos, al pararse mi respiración resonaba en medio de la calle, sería de ciegos no darse cuenta lo agitada que me encontraba, me miro con seriedad sin pronunciar palabra — Estuve pensando....¿qué tal si caminamos por allí para conocernos mejor? ¡Vamos! eres mi único amigo — Dije jalándolo del brazo con cara de suplica — ¿Amigos? — Cuestiono sin entender — Bien, solo dejare la moto en mi casa...no tardo — Exclamo.