sábado, 28 de julio de 2012

Capitulo 1

Cenizas de amor
Formatos para WORD:
- Fuente: Tahoma. 
- Tamaño: 9.5
- Numero de hojas máximo: 2 y 1/4 o 2 paginas normal y recomendado.


Capitulo 1Nueva escuela, nueva vida.
Me encontraba caminando confortablemente, con mi discreta mochila colgada en mis hombros; sentía perfectamente la cálida brisa que el viento arrastraba consigo satisfacer mi gusto por la misma, me movía suavemente la falda blanca que traía puesta, la cual iba apenas más arriba de mis rodillas; en días como esos me relajaba, hacía calor y ello se volvía aun más reconfortante. 

De un momento a otro mis ojos se abrieron automáticamente más grandes que nunca en mi corta vida de 16 años cuando percibí que mis pies se resbalaban bruscamente del piso, en cuestión de un segundo baje mi mirada por instinto. Lo que me ocurría era resultado de mucha agua esparcida sin el menor descaro en el suelo del Instituto al cual ingresaba por primera vez.  Ya estaba asimilando que me caería, sólo era cuestión de que mi equilibrio se eliminara de mi ser por completo, inclusive cerré vigorosamente mis ojos. Era mi primer día en esa escuela y mi reputación se vería manchada sólidamente, tal vez me bautizarían como "La resbalosa" por caer ridículamente. Todo era resultado de encontrarme perdida en mi angelical mundo de pensamientos ilusos.  Como ya dije, no lograba mantener el equilibrio firmemente, parecía una demente a punto de caer luchando contra el agua esparcida causante de mis conflictos. De pronto, un fuerte brazo me tomo por la espalda, me sujetó acomodándome bien firme en el planeta tierra.  Al momento de abrir los ojos cuán excelsa fue mi impresión al toparme con unos hermosos ojos café oscuro repletos de pestañitas largas mirándome fijamente como si de eso dependiera su existencia. Baje mi mirada hasta su bien lucida nariz respingada y finalice con mi vista hasta sus seguramente exquisitos labios. A tal hombre lo veía en cámara lenta, no estaba en mis planes si quiera parpadear, no si eso implicaba no observar aquellos ojos de ensueño por alguna milésima de segundo, siempre fui una fiel devota de disfrutar el momento, por lo menos desde que cuento con memoria. Lo mejor o peor - Dependiendo la perspectiva en la que sea analizada tal circunstancia - Es que el guapo nuevo conocido se encontraba demasiado cerca de mi. Tan sólo distanciado unos 3 centímetros de mi rostro. Lograba respirar perfectamente el embriagante olor que tenia impregnado de su varonil perfume, el cual se fragmentaba por el viento, siendo desprendido para las pobres mortales como yo. Su olor nutria cada una de mis células causando que mi corazón se acelerara mortífero.Mantenía sus manos acopladas en mi cintura como quien quiere no tocar pero aun así lo hace; la escena era un sueño convertido en realidad, un joven muy guapo y particularmente sexy tomándome de la cintura como en las películas románticas que miro cuando me da por lo cursi.  Algunos cabellos rebeldes color negro oscuro como la noche en su punto absoluto caían en su rostro dándole un efecto de una especie de chico rebelde. Sin mentir o exagerar el se había convertido ya en el hombre más guapo que había visto; era moreno claro lo cual inexplicablemente lo hacía lucir aun más sexy — Gra...gracias, por... — Tartamudee torpemente cuando recobre los sentidos. El desconocido me miro de arriba hacía abajo con un poco de desprecio inexplicable reflejado en sus ojos. Despego sus manos de mi cintura, en general se alejo de mi, volteo a su lado derecho. Al verlo hacer eso yo le imite... percatándonos de ese modo que muchas miradas se posaban sin el mínimo disimulo en nosotros como si estuviéramos ofreciendo un concierto, yo ni siquiera me había percatado de ello y probablemente el tampoco. Había disfrutado tan cuantiosamente la oportunidad que lo demás se volvió innecesario. El no me vio de nueva cuenta, había empezado a caminar a su meta definida cuando me atreví a exclamar con todo el valor del universo — ¡Gracias! — Dije con voz alta para que me pudiera escuchar sin problemas, el volteo a verme por más o menos tres segundos sin retroceder su paso, sin expresión alguna en su rostro igual que anteriormente. — Tu perfume es excelente — Inquirí con una sonrisa leve y una pizca de osadía. De nuevo me dio la espalda y continuo caminando con determinación sin antes lanzarme una mirada fulminante. Me bastaron esos cortos minutos para percatarme de que era alguien frió como el hielo, por que esa mirada particular que poseía helaba como si fuese al polo norte sin abrigo.  Voltee a la derecha e izquierda con una sonrisa para disimular mi incomodidad, recordando las sabias palabras de mi madre en su diario "Una sonrisa te puede rescatar de problemas y librar de momentos incómodos".Luego seguí con mi fijo camino rumbo al salón, vi mi celular antes de entrar "¡Llego 4 minutos tarde a mi primer clase" pensé. Me arme de valor y toque la puerta sin antes acomodar mi postura, de inmediato una profesora con una sonrisa amigable me abrió la puerta — Pasa — me ordenó aun sonriendo — Llegas 4 minutos tarde — Replico — Lo puedo explicar... — advertí e iba empezar a hacer lo dicho pero fui interrumpida por ella misma — No te preocupes, solo pasa y preséntate ante el salón — me pidió amablemente. Entre con timidez a la área desconocida, observe a varios jóvenes mirándome de forma extraña - como si no hubiera nadie más - , la profesora me alcanzo — Queridos alumnos: Ella es... — Se fijo en una libretita azul muy bien cuidada con una lista de nombres ordenados en filas.  Jane Natsuki Miller Hart. Ya se habrán dado cuenta que es nueva aquí así que espero que se lleven bien, a continuación se presentará — aviso. Tome un sorbo de aire antes de pronunciar mi presentación — Hola...soy Jane, espero llevarme muy bien con todos y estoy muy feliz de estar aquí — me presente brevemente, la presentación más común y estúpida que alguien haya escuchado — Toma asiento Jane — Solo había un lugar desocupado al lado izquierdo del chico que me había salvado de caer vergonzosamente, no quedaba otra opción por elegir. Me marche directamente a sentar con resignación inexplicable, próximamente la profesora de la sonrisa amigable inicio a impartir clase. Finalmente toco el timbre, estaba ansiando ese momento ya que matemáticas no era mi fuerte, aunque esa maestra llamada Rosa enseña bastante bien y es muy cálida — ¡Hola! — Salude al joven que me había tomado entre sus brazos hacía una hora más o menos, pues estábamos casi solos ya que tendríamos que ir al siguiente salón, el ni siquiera se tomo el tiempo de voltear a verme. No captaba sus actitudes, yo deseaba agradecerle con toda la vergüenza del mundo pero también con toda la valentía, primero me rescata de tan grande humillación y ahora le saludo y no recibo respuesta ¿Qué se creía? ¿Qué nadie merecía si quiera su mirada? — Bonita educación — Dije sarcástica con una sonrisa en mi cara y cierto agraviamiento al saber que no me estaba prestando una pequeña pizca de atención. Ni siquiera había escuchado su voz… es decir qué; ¿No soy digna de oírla?, Natsuki, ¿Cuándo aprenderás a tener dignidad?.  Rendida salí de ese salón a paso lento, el se quedo acomodando sus cosas — ¡Hey! ¡Bonita! así que, ¿eres nueva? — Me cuestiono un chico atractivo de rasgos fuertes — Lo sabes  Afirme retrocediendo ya que se acercaba a mi sin cautela  ¿Y qué hace una chica tan linda como tu hablando con Jake?. — ¿Jake? — Dije sin entender quien era esa persona — Ese con el que estabas es Jake, ¿no sabías preciosa? debe ser por que ese idiota no habla con nadie — Comento con desdén — Oh — ¿Qué te parece si pasamos el tiempo libre juntos? — Me propuso pegándose a mi cuerpo, atrayéndome desde la cintura causando un desconcierto en mi, en la preparatoria que estuve anterior a está los chicos eran más reservados. Alguien salió de ese mismo salón del cual ya tanto e hablado y se trataba de nada más y nada menos que Jake. Sentí el peso de su mirada sobre mis hombros recorriendo una extraña sensación jamás antes experimentada a mi espina dorsal. Simplemente me deje hipnotizar por mis pensamientos y la mirada que sostuvo en mí en cortos segundos mientras caminaba. Cuando reaccione me aleje de ese sujeto que me tenía aprisionada como si fuese una fácil — No quiero — Conteste a su propuesta sin titubeos intentando partir indignada, pero me intercepto de la muñeca deteniendo mi paso — ¿Es por qué el idiota de Jake nos miro?, ¿te gusta? — Me pregunto viéndome con el coraje que detonaban sus ojos, hice fuerza con mi brazo sacándome bruscamente, por lo cual me lastime yo misma, de igual forma me quite de su agarre y termine partiendo sin articular otra palabra, no merecía la pena. Si me gustaba o no, digamos que no era algo que le iba a contar, los sujetos prepotentes no eran de mi interés.— Ese era Rogelio — Escuche avisarme a una voz femenina efectuando mi desorbita — ¿A quién te refieres? — Pregunte. Se trataba de una chica muy bonita, específicamente rubia — Vi lo de hace un momento. El es Rogelio. siempre rebasa los limites. Casi me infarto al notar la inquietante mirada de Andrew sobre ustedes, ¡Vaya escena! — Exclamó expectante de forma emotiva —  ¿Andrew? — Replique sin entender exactamente de quién hablábamos — Jake Andrew Cordoba Valenzuela; el hombre más sexy del mundo. Aparentemente posee una atracción por ti: ¡No sabes cuanta envidia siento!, tal vez no me viste allí pero yo era una de las tantas personas que miraban cuando el te salvo de tener un accidente. Veras...Jake solo charla con un amigo suyo muy social que va en segundo curso llamado Carlos. Las notas de Andrew son excelentes unas temporadas y otras no tanto. Dicen las malas lenguas que cada día se acuesta con una prostituta sin falta, además de que oculta algo muy grave — Me explico tanto en tan poco tiempo que resulto difícil para mi procesar dicha información, ¿En serio todo eso giraba en torno a Jake Andrew? ¡Vaya que es un misterio! — ¿Te gusta?  Me preguntó la nueva conocida sacándome de órbita otra vez.

Continuara